
Que más dá, un poco de sangre o un poco de vómito... Cobarde... eso me gritaba mi conciencia, haciéndome dudar de mis actos. Pero ahora tengo la mente clara, o tal vez más confusa que antes, quién sabe. Todo adquiere un tono borroso, poco a poco me sumerjo en un sueño. Recuerdo un instante fugaz, una sonrisa dulce, un beso de despedida... Qué hago, ¿muero? Maldita tragedia, ¿cómo he llegado hasta aquí?. Recuerdo a gente vestida de negro, un ataud... lágrimas, sufrimiento, gritos de angustia, una punzada en mi pecho.
Una parte de mi vida que no puedo recordar con claridad, confusión. ¿Por qué quiero morir? ¿Qué me empuja a tragar más pastillas?... estoy solo, nadie alrededor. Falta alguien, recuerdo su fragancia. Ella. La recuerdo, por fín la recuerdo. Cuando estoy a punto de cruzar el punto de no retorno algo me retiene... palabras olvidadas. Te amo, no sé qué haría sin tí.
La respuesta es clara ahora, sí sé qué haría sin tí... morír.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home